
Alberto Meléndez.Foto: j. fontaneda
vitoria. Los cuidados paliativos han evolucionado muchísimo con el tiempo, se han perfeccionado los métodos y los fármacos y requieren de una actualización constante para que paciente y familia se encuentren lo mejor posible. "Son procesos tan especiales y tan únicos que nunca puede decirse no te preocupes que la próxima vez que te mueras ya sabré de esto", detalla Meléndez. Además de potenciar la atención domiciliaria, cree que deberían establecerse "unidades hospitalarias específicas de cuidados paliativos".
¿En qué medida beneficia al paciente estar con su familia?
Si él lo desea, mucho. La intimidad del domicilio compartida con la familia hace las cosas más llevaderas comparándola con la frialdad de un hospital que, por desgracia, no está preparado para estas situaciones.
¿El paciente suele ser consciente de su situación irreversible?
Sí, porque la propia realidad no se lo puede esconder. Cuando el paciente está siempre en casa ya lo intuye. Al enfermo no se le debe hablar con la verdad cruda y dura, pero si nos pregunta no le mentimos. Hay muchas formas de contestar a las preguntas. Además, los pacientes saben mucho más que lo que la propia familia imagina.
La dificulta de establecer un perfil de paciente dificultará algo más la labor asistencial.
Sí, porque son procesos tan únicos que nunca puede decirse "no te preocupes que la próxima vez que te mueras ya sabré de esto". No hay un prototipo de paciente, lo único común a todos es que tienen una enfermedad incurable y progresiva, que les va a llevar a la muerte en un tiempo relativamente corto, aunque sin plazos. Puede ser una persona de 30 años con un cáncer u otra de 80 con alzheimer. Los cuidados paliativos se dirigen más a necesidades que a diagnósticos, porque ambas personas pueden necesitar un cuidado similar y sus enfermedades no se parecen en nada. Suelen ser pacientes con mucho apoyo familiar, porque las familias tienen una capacidad de cuidado impresionante que muchas veces no sabemos desarrollar.
¿Los pacientes que ingresan en el hospital no quieren estar en casa?
Hay enfermos que no pueden controlarse con la medicación que se puede poner en casa. La idea no es tanto el lugar físico donde se muere, sino cuántas veces se han tenido que usar recursos que no son específicamente dirigidos a un enfermo terminal. Un paciente que está al final de la vida no debería ir a Urgencias salvo por causas muy concretas.
¿Cree que faltan centros específicos de cuidados paliativos?
Haría falta potenciar una serie de unidades hospitalarias específicas de este tipo, porque cuando el paciente no quiere estar en casa lo ideal para él no es un hospital de agudos. Deben ser unidades donde prime su comodidad, la privacidad de la habitación individual, los horarios para comer... como si se tratase de su propio domicilio.
© DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA
Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 · Vitoria - Gasteiz · ÁLAVA ·
Tel 945 163 100 · Fax Administración
945 154 344 · Fax Redacción 945 154 346
Oficina Comercial Calle Portal del Rey, 24 (Esquina calle Paz). Tel 945 201000. Correo electrónico oficinacomercial@noticiasdealava.com
Enlaces patrocinados:
Limpieza |
Alquiler de coches |
Viajes |
Tatuajes |
Decoración |
Peluquerías |
Pintores |
Muebles de cocina |
Casas rurales |
Apartahoteles |
Pisos e inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Electrónica |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Cirujanos y cirujía estética |
Restaurantes |
Guarderías |
Gimnasios |
Informática |
Bancos |
Trabajo |
Hosting |
Hoteles en Vitoria |
Iberia |