Diario de Noticias de Álava

Barras, estrellas y rosas

Vande velde es el segundo ciclista de Estados Unidos que lidera el Giro

Emula a Hampsten 20 años después tras el triunfo del Slipstream en la crono

El equipo Slepstream al completo celebra la victoria en el podio de la primera etapa del Giro en Palermo.Foto: efe

Alain Laiseka enviar a un amigo imprima este texto texto normal texto medio texto grande

Bilbao. Era 5 de junio de hace 20 años, pero, seguramente, Vande Velde (Lemont, Estados Unidos, 1976) no lo recuerda porque en su Illinois natal, a medio mundo de los Dolomitas, la señal del Giro era tan tenue como la pasión del pequeño Christian por el ciclismo. Inexistente casi, pese a que su padre, John, fue ciclista profesional en la década de los 60 y 70 y llegó a disputar los Juegos Olímpicos de 1968 y 1972. Quizás Vande Velde le contara a su hijo esa tarde de 1988 que un ciclista y un equipo de Estados Unidos lideraban por primera vez en la historia el Giro de Italia. Y si no lo hizo, si no se lo contó aquel día, John se guardaría para sí la historia de la cabalgada de Andrew Hampsten camino de Bornio, vía Passo de Gavia, bajo una tremenda nevada, guiándose por las huellas que los coches y las motos dejaban en la nieve con la única compañía de Erik Breukink, ganador, a la postre, de aquella etapa, auténtica pieza de coleccionista en el museo de la épica ciclista, que vistió de rosa al conejo (así le apodaban por las largas paletas que mostraba cuando sonreía). Ganó Hampsten aquel Giro. El primero para Estados Unidos. El único. Como aquella maglia rosa de Milán. Única. Hasta ayer. Hasta que otro equipo estadounidense, el Team Slipstream-Chipotle, cruzó, con Christian Vande Velde a la cabeza, la meta de la primera etapa, una crono por escuadras, del Giro'08 marcando el mejor tiempo. Seis segundos por debajo del CSC. Otro americano líder del Giro. Barras, estrellas y rosas.

A Vande Velde padre se le asomaría ayer una sonrisa al rostro al ver a su hijo líder del Giro italiano. Sería pícara. Él, John, también fue transalpino, italiano. En la ficción, en la gran pantalla. Era uno de los chicos malos italianos del clásico del celuloide Breaking Away (El relevo , 1979) en el que interpretaba el papel de un ciclista de un conjunto italiano que viajaba de Europa a Estados Unidos para disputar una prueba. Christian Vande Velde hizo el camino inverso, de América al viejo continente, a Girona, en 1998 cuando le reclutó el US Postal al que llegaría luego, en 1999, Lance Armstrong. Llevaba Christian siete años sobre una bicicleta. La primera fue una vieja Paramount de leyenda: la de su padre, con la que corrió los Juegos Olímpicos de 1972. Le había empujado hasta unos pedales su primera experiencia ciclista en un campo de entrenamiento del Motorola, el equipo de Hampsten, heredero del 7 Eleven. Vande Velde y el Team Slipstream cerraron ayer el círculo. Veinte años.

"Es el momento más excitante de mi carrera", reconocía el americano, enfundado en rosa. "No podía imaginar un final más feliz para la primera jornada del Giro. Estoy contento también por el equipo: habíamos preparado durante tanto tiempo esta contrarreloj. ¿Sorprendido por lo de Millar? No, lo ha dado todo por el equipo y por eso se ha quedado al final", relataba el ciclista del Slipstream, el equipo que dirige el ex corredor Jonathan Vaughters, el nuevo mesías del ciclismo limpio, transparente, que pregona a los cuatro vientos y ejercita con un control férreo, de 24 horas, sobre sus corredores, que residen, todos, sin excepción, en Girona durante la temporada.

Tras el equipo norteamericano, pocas sorpresas en una crono que nada tuvo que ver con la que abrió el Giro del pasado año. Aquella fue durísima y marcó, por el tiempo que se dejaron algunos de los favoritos, la primera parte del Giro, mientras que la de Palermo apenas sirve para determinar la primera maglia rosa que Vande Velde defenderá en el exigente trazado de la etapa de hoy. CSC estuvo en su sitio. A seis segundos de volver a ganar una crono por equipo como ya lo hiciera en 2006. A su espalda, un reguero de detalles. El más notable, quizás, el buen rendimiento del Liquigas de Nibali, que sólo se dejó nueve segundos, o el del Barloworld de Mauricio Soler y Enrico Gasparotto, 14 segundos mejor que el LPR de Di Luca y Savoldelli y 15 por delante del Astana de Leipheimer, Klöden y Contador.

De los favoritos, los peores parados fueron Riccó y Piepoli, después de que su equipo, el Saunier Duval, realizara una pobre contrarreloj en la que se dejó 1:02 con el Team Slipstream y Vande Velde, los herederos del 7 Eleven y Hampsten.

internet@noticiasdealava.com | Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdenavarra.com | www.noticiasdegipuzkoa.com

© DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA
Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 · Vitoria - Gasteiz · ÁLAVA · Tel 945 163 100 · Fax Administración 945 154 344 · Fax Redacción 945 154 346
Oficina Comercial Calle Portal del Rey, 24 (Esquina calle Paz). Tel 945 201000. Correo electrónico oficinacomercial@noticiasdealava.com

Enlaces patrocinados: Limpieza | Alquiler de coches | Viajes | Tatuajes | Decoración | Peluquerías | Pintores | Muebles de cocina | Casas rurales | Apartahoteles | Pisos e inmobiliarias | Disfraces | Agencias de publicidad | Electrónica | Disfraces | Agencias de publicidad | Cirujanos y cirujía estética | Restaurantes | Guarderías | Gimnasios | Informática | Bancos | Trabajo | Hosting | Hoteles en Vitoria | Iberia |