
El laberinto
l OS ciudadanos no salen de su asombro con lo que viene sucediendo en la jerarquía de la Conferencia Episcopal. Basta con cruzar los límites geográficos de una comunidad para encontrarse con orientaciones completamente distintas sobre la actual coyuntura política. Mientras en Euskadi monseñor Uriarte publica un comunicado sensato y ponderado, donde se deja libertad de voto al creyente, en Madrid esa peculiar pareja episcopal formada por los monseñores Rouco y Cañizares se alinea incondicionalmente con la derecha extrema. Entre estos dos criterios existe, además, todo un abanico de sí pero no, no pero sí, en los obispados catalanes, asturianos y andaluces. Si los fieles han de votar según las recomendaciones episcopales, apañados van porque los mitrados hacen cada uno de su sotana un sayo. Tal contraste de pareceres parece indicar que asistimos a una campaña electoral eclesiástica paralela a la de las elecciones. Días antes de la apertura de las urnas, una asamblea de obispos deberá elegir quién vaya a presidir la Conferencia Episcopal. Sólo así, en esa pugna entre los monseñores Rouco Varela y Blázquez, se puede entender que lo que es virtud política aquí sea vicio unos kilómetros más allá. Y que la propia figura del Nuncio de Su Santidad, monseñor Monteiro, sea dibujada como la de un sinuoso masón desde, nada más y nada menos, que la propia emisora de los obispos por haber osado tomarse un caldo con Zapatero desoyendo las voces que le exigían aplazar dicha cita hasta después de las elecciones generales. La verdad es que durante el último mandato de monseñor Blázquez la Conferencia Episcopal ha vivido una experiencia análoga a la vivida por el PP. Quien ha detentado el poder oficial, sea Rajoy o Blázquez, no ha detentado el poder real, sea Aznar o Rouco Varela. Mientras la "autoritas" ha ido por un lado, la "potestas" ha ido por el contrario. Por lo tanto, se impone la necesidad de oficializar el poder real, eligiendo a Rouco Varela, o hacer real el poder oficial, eligiendo a Blázquez. Lo que no cabe es seguir con esta dualidad de poderes donde nadie, ni las autoridades ni los creyentes, saben a qué atenerse. Sobre todo cuando, después del 9-M, el Estado abordará esa asignatura pendiente de la normalización de sus relaciones con la Santa Sede. Cuando los jerarcas vayan a votar al presidente de la Conferencia Episcopal, votarán con un ojo puesto en las encuestas sobre las intenciones de voto de los ciudadanos para elegir al presidente del Gobierno. Nadie más que ellos la conocen con tanta exactitud, puesto que no existe instituto de sondeo que supere la capacidad de predicción de la enorme red parroquial. De esa elección interna depende la colaboración entre la Iglesia y el Estado o, por el contrario, la readecuación del Concordato. Quien comenzó la pasada legislatura dando una lección democrática a los EEUU, puede comenzar la próxima impartiéndosela al Vaticano. Todo depende del voto de los obispos.
|
|
© DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA
Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 · Vitoria - Gasteiz · ÁLAVA ·
Tel 945 163 100 · Fax Administración
945 154 344 · Fax Redacción 945 154 346
Oficina Comercial Calle Portal del Rey, 24 (Esquina calle Paz). Tel 945 201000. Correo electrónico oficinacomercial@noticiasdealava.com
Enlaces patrocinados:
Limpieza |
Alquiler de coches |
Viajes |
Tatuajes |
Decoración |
Peluquerías |
Pintores |
Muebles de cocina |
Casas rurales |
Apartahoteles |
Pisos e inmobiliarias |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Electrónica |
Disfraces |
Agencias de publicidad |
Cirujanos y cirujía estética |
Restaurantes |
Guarderías |
Gimnasios |
Informática |
Bancos |
Trabajo |
Hoteles en Madrid |
Hoteles en Barcelona |