Libertad de elegir
La harto recurrente polémica en torno a la cuestión de los modelos lingüísticos nos sorprende de cuando en vez con auténticas perlas del sin sentido más notorio. Acaba de aparecer una asociación de buenos padres y madres de familia cuyo objeto no es otro que el de garantizar la libertad de elección lingüística . La de siempre, por supuesto. La de los silenciados por hablar castellano.Como quiera que el nombre de la asociación me lo pone a huevo, me voy a quedar tan sólo con un par de entrecomillados.
Primero: La extinción del modelo A, el que prácticamente tiene al euskera como un bonito adorno floral, el que consigue que el 0% de sus alumnos sea capaz de expresarse en euskera, supone "atentar contra la libertad de los ciudadanos vascos a utilizar cualquiera de las dos lenguas cooficiales." Muy bien. Como yo no sé euskera, para asegurarme que mi hijo pueda elegir con libertad la lengua que usará le enseño castellano. Y cuando sea mayor, si quiere y le deja tiempo libre la atención a los negocios de la familia, que aprenda euskera y tan anchos.
El segundo: La extensión de los modelos B o D "perjudicará gravemente los niveles de formación y capacitación de sus hijos" Mira por donde, casi catorce años viviendo con un analfabeto no capacitado, y casi seis con otra y yo sin enterarme. Porque mis hijos ambos estudian en modelo D. El mayor es bertsolari y hiphopero, se ha leído todos los Harry Potter, Manolito Gafotas y qué sé yo cuantas cosas más. Ahora está leyendo una novela en euskera, y mañana leerá otra en castellano. Que más da. Lo que ha aprendido es a querer los libros. A la pequeña la pillé el otro día con un libro en castellano e inglés, una antología de Yeats. Ella toda pintxo con su libro y su marcador camino del sofá. Como tiene seis años ya me confesó que no entendía mucho, pero que era poesía y eso es muy bonito. Pero en todo caso ha sido capaz de saber recitar completos unos versos de Juan Ramón Jimenez sólo a fuerza de oírlos. Y digo yo si todo esto no tendrá que ver algo con la capacitación, con la formación, y hasta con la libertad de elegir. Porque es muy difícil elegir lo que ni se tiene ni se conoce, y muy fácil reclamar libertad para clonar nuestras propias frustraciones y miserias.
Javier Vegas
Enfermedad mental y rehabilitación
Desde que se empezó a hablar de rehabilitación, el mundo complejo de la psiquiatría ha salido del gueto del planteamiento represivo que alejaba a muchas personas del circuito de curación. Durante siglos las ciencias médicas se habían esforzado en estudiar la locura y valorarla como una forma concreta de vida humana anormal in vitro. Gracias al movimiento de la rehabilitación se ha logrado hallar a la persona con disminución psíquica como interlocutor in vivo .El nuevo enfoque permite interpretar la enfermedad mental como uno de los numerosos momentos del proceso del crecimiento/involución de la persona misma.
El paradigma científico de la rehabilitación tiende a eliminar la idea del ser humano ideal, perfecto, libre de defectos.
Muy al contrario, lo es a su manera, encarnando una forma de la infinita variedad humana, y puede ser ayudado a vivir a su manera una vida satisfactoria.
Hoy en día los psiquiatras tienen el deber de ampliar el enfoque de la rehabilitación también a la prevención y a la educación para la salud mental.