Diario de Noticias de Álava

Ciudades visibles; la ciudad de los vacíos

La ciudad de los vacíos ha crecido rodeando a la vieja ciudad. A la ciudad prieta, a la ciudad compacta. En la ciudad de los vacíos, los edificios aparecen como peleados, como enfadados entre ellos y por ello distantes, solitarios. El viajero apenas alcanza a ver los escaparates de la acera contraria, por eso a veces echa de menos esos catalejos que solían poblar los paseos marítimos y los miradores naturales.

La ciudad de los vacíos se hizo pensando en los hombres, pero son los meteoros los que realmente la rigen. Por sus calles, que más que avenidas son descampados, circulan a su antojo vientos y lluvias y nieves. El sol impone cuando sale su energía, y el viajero busca desesperado una sombra en la que resguardarse. La niebla cuando se agarra a medianas y avenidas oculta al viajero los edificios de enfrente, y convierte la ciudad en un monólogo de edificios sin reflejo.

La ciudad de los vacíos no sólo tiene espacio entre las casas. Parcelas enteras lo están también, esperando miles de niños que no existen, centros comerciales que nadie visita, áreas deportivas a las que nadie acude, y muchos otros puntos donde levantar servicios y equipamientos. Cuando el viajero abandona desolado la asolada ciudad de los vacíos se sumerge en las calles prietas de la vieja ciudad, o se arroja a los vacíos de la no ciudad y piensa, que el día de mañana, la ciudad de los vacíos podría llenarse de ciudad y no gastar más tierra de la no ciudad.

Javier Vegas

Vitoria ha perdido un tesoro; reencuentro con esos dos rockeros

Sentado en un café la otra noche, escuchaba una guitarra y una voz femenina esbozando canciones al estilo country . Yo, una vieja gloria hoy por hoy, un viejo sin gloria que vagué junto con mi banda por cafés, tugurios y locales buscando una chance y acabar en una vieja fábrica maloliente por un puñado de billetes sólo con el deseo de comprarme una guitarra para rascarla hasta sangrar los dedos... escuchaba atento y sorprendido. Tras unas gafas oscuras y perchero de un sombrero vaquero descubría una figura que conocía de antes. Lo reconocía por su manera de rascar las cuerdas al final de las canciones, por su voz, ahora mucho más débil y camuflada. Él era quien hasta ahora había sido parte de mi mito, mi héroe. No daba crédito, me sentía decepcionado. No entendía el motivo del camuflaje de esa persona que hasta ese día había admirado como rockero auténtico. Por el que apostaba que él y su media naranja (ese teclista, pedazo de rockero, que acaricia su aferrado piano) iban a encontrar esa chance .

No, no entendía el motivo de su camuflaje. Pero, de todos modos, por el solo hecho de haber apostado y perseguido a esa guitarra y a ese piano durante años, todo su incondicional público merecíamos una explicación a ese cambio que tenía ante mis ojos. ¿El público vagonero nos habíamos perdido algo? La sensación que percibía ya no era auténtica. ¿Qué había sido de ese par de rockeros que emocionaban constantemente a su permanente público? ¿Dónde se había quedado esa complicidad que tan sólo con una mirada sabía cómo acompañar al otro al cielo o al infierno de una canción? ¿Dónde estaba esa voz ronca, quebrada de fumador insaciable que conmovía corazones? ¿Dónde estaban esos momentos que al estilo monólogo contaban una vivencia, una crítica? ¿Dónde estaba esa figura que tras un piano nos transmitía sensaciones y sentimientos?

Mi mito vitoriano hollywodiense se derrumbaba ante mis ojos como un castillo de naipes. Hasta ese día me había reflejado es ese par de auténticos rockeros. Les adoraba, admiraba. Los consideraba luchadores, gente que sentía, que disfrutaban, que se entregaban a su público sin medida ofreciendo conciertos hasta el absoluto agotamiento. Apostaba por la filosofía vagón de cola . Libres, honrados, luchadores y amantes. Así los transmitían en cada uno de sus conciertos. Hace tiempo que no les oigo, que no les escucho. Vitoria ha perdido un tesoro. A mi par de rockeros: si volvéis a tocar, hacédmelo saber. No hagáis mucha publicidad. Con un anuncio en la Agenda Cultural del periódico es suficiente. Si hay suerte, iremos sólo vuestro incondicional público.

Hostelería y La Blanca

Llama la atención la propuesta de los hosteleros vitorianos, que pretenden un cambio de fechas de La Blanca para sacar más tajada. Es irónico que sean ellos, los primeros que se van de vacaciones en agosto, los que protesten por el bajón de ese mes.

Inés Pérez

casas y pisos en álava
miles de casas y pisos en navarra
UN VERANO MUY NUESTRO
CUNA DE LA MINERÍA
Trapagaran, unidos por un funicular
MIRARTEAzkena Rock
ARF: También Ray Davies
Además del líder de The Kinks, se unen Hanoi Rocks y Marky Ramone
SUSCRÍBETE
BOLETÍN DE TITULARES DEL DÍA
Reciba cada mañana los titulares más importantes en su e-mail

internet@noticiasdealava.com | Haznos tu página de inicio | Visite también www.noticiasdenavarra.com | www.noticiasdegipuzkoa.com

© DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA
Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 · Vitoria - Gasteiz · ÁLAVA · Tel 945 163 100 · Fax Administración 945 154 344 · Fax Redacción 945 154 346
Oficina Comercial Calle Portal del Rey, 24 (Esquina calle Paz). Tel 945 201000. Correo electrónico oficinacomercial@noticiasdealava.com

Enlaces patrocinados: Limpieza | Alquiler de coches | Viajes | Tatuajes | Decoración | Peluquerías | Pintores | Muebles de cocina | Casas rurales | Apartahoteles | Pisos e inmobiliarias | Disfraces | Agencias de publicidad | Electrónica | Disfraces | Agencias de publicidad | Cirujanos y cirujía estética | Restaurantes | Guarderías | Gimnasios | Informática | Bancos | Trabajo | Hoteles en Madrid | Hoteles en Barcelona |