Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
La NBA plantea mandar a los Juegos a jugadores sub' 23 justo cuando festeja a un equipo inigualable
roberto calvo - Lunes, 23 de Julio de 2012 - Actualizado a las 05:13h
votos
comentarios
Los jugadores del 'Dream Team' rodean a su entrenador Chuck Daly, ya fallecido (DEIA)
Vista:
vitoria. "Claro que nos podrían ganar. Han pasado veinte años y estamos un poco viejos". Larry Bird despachó con su humor cáustico y displicente el gran debate que se ha abierto en Estados Unidos y en el que se ha tenido que pronunciar hasta el presidente Barack Obama, gran aficionado al baloncesto. La cuestión que se pretende dilucidar es quién es mejor: si el genuino Dream Team que se formó para los Juegos Olímpicos de Barcelona, el que se sigue considerando el mejor equipo en cualquier disciplina deportiva, o la selección montada veinte años después para defender el oro en Londres.
Las comparaciones son odiosas, aunque en este caso muchos, incluido el propio Obama, se han manifestado a favor de la versión original de un sueño a cuya génesis en el seno de la FIBA solo se opusieron Rusia y los propios Estados Unidos. Probablemente, nunca habrá un conjunto mejor, al menos en baloncesto. Once de aquellos doce jugadores y tres de los entrenadores (Chuck Daly, Lenny Wilkens y Mike Krzyzewski) están ya incluidos en el Hall of Fame del baloncesto, igual que el equipo como tal, y diez de ellos, todos excepto Chris Mullin y Christian Laettner, fueron escogidos entre los 50 mejores jugadores de la historia.
Aquel grupo de deportistas provocaba admiración en los rivales y en el público. Pero era también una colección de egos superlativos cuya rivalidad había convertido a la NBA en un espectáculo de repercusión mundial. De hecho, Isiah Thomas se quedó fuera por su declarada enemistad con Michael Jordan. "Duró el tiempo justo, un par de semanas más juntos y habría estallado", reconoció después el propio Larry Bird para definir cómo fue la convivencia en los escasos dos meses que pasaron desde que se juntaron para afrontar el Preolímpico de Portland, que superaron con la gorra, al momento en que se colgaron el oro en el podio del Palau Olimpic de Badalona.
números que asustan Se ha sabido con motivo del vigésimo aniversario de su creación que el Dream Team perdió un partido preparatorio, que la extraordinaria competitividad de sus miembros elevaba la tensión de los entrenamientos, cada uno de los cuales se vivía casi con la motivación de un partido de play off. Cada jugador reclamaba su cuota de protagonismo y Daly tuvo que mostrar sus excelentes dotes de conductor de grupos. Sin pedir un solo tiempo muerto, se limitó a dejar hacer y a distribuir los minutos. Contando el torneo previo y los Juegos, la victoria más apretada del Dream Team fue por 32 puntos, justo la final ante Croacia. En Barcelona, ganaron sus duelos por una media de 43,8 puntos y con un promedio anotador de 117,3 puntos por partido. "No se puede tapar el sol con un dedo", afirmó el seleccionador del primer rival del Dream Team, morbosamente Cuba, que perdió por 136-57.
20 años después, el equipo estadounidense de 2012 jugará en Londres contra este legado y contra sus rivales. Desde que cedieron ante Grecia en el Mundial de 2006, los estadounidenses no han perdido un partido oficial y acumulan 27 victorias seguidas. Pese a que entre todos cobran 140 millones de dólares, el calificativo de Dream Team le viene grande a la selección de 2012 en la que solo Kobe Bryant, LeBron James y Tyson Chandler han ganado anillos y que parece, incluso, peor colectivamente que la que recuperó el oro olímpico en Pekín ya que entonces contaban con Dwight Howard y Chris Bosh para apuntalar el juego interior. Apenas Bryant, LeBron y Durant, las tres grandes estrellas de la NBA actual, pueden resistir un cara a cara con cualquiera de sus mayores. Los demás, pese a ser asiduos del All Star, no pueden ni soñar con acercarse a las metas que lograron los campeones de Barcelona 92.
Sin embargo, en Londres están todos para defender su reputación, para demostrar que las cosas pueden ser como hace dos décadas. Una persona ejerce de nexo de unión entre los dos conjuntos: Mike Krzyzewski, Coach K, que condujo a Estados Unidos al oro en los Juegos de Pekín y en el Mundial de 2010, se ha cuidado mucho de dar su opinión porque goza del respeto de sus actuales discípulos, un grupo de jugadores desafiantes, insolentes y atléticamente imbatibles. "Pero se trata de conocer el juego y repartir el balón", ha recordado Michael Jordan a tipos acostumbrados, salvo Chandler y el novato Davis, a lanzar 20 tiros sin despeinarse.
Por si acaso, conviene disfrutar del equipo de las barras y estrellas porque las mismas razones económicas y comerciales que justificaron su alumbramiento pueden provocar su caducidad, al menos en el contexto olímpico. La NBA, de acuerdo con la FIBA, no acepta la pequeñísima parte del pastel del negocio que les concede el COI y amenaza con llevar sus mejores galas al Mundial, tal y como ocurre en el fútbol, y enviar a las citas olímpicas a jugadores sub' 23.
Pero esa idea ha encontrado oposición de los propios protagonistas. "Es estúpido, debe decidir el jugador", ha zanjado Bryant en oposición a los riesgos que observan los dueños de las franquicias. "En los Juegos se trata básicamente de los mejores contra los mejores. Tienes tratamiento todo el día, tus entrenadores pueden venir y ver los entrenamientos. Para mí, jugar en un equipo olímpico de baloncesto es mejor para los propietarios que cualquier partido de barrio", concluye la estrella de los Lakers, uno de los campeones de 2008 y un digno sucesor del Dream Team, ese sueño de las noches de verano de 1992.
En los Juegos de Barcelona el 'Dream Team' ganó sus partidos por una media de
43,8 puntos de margen
"Duró lo justo, quince días más y habría estallado", dijo Bird para definir la convivencia de un equipo estelar
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Bradley Wiggins culmina con su éxito en París el megalómano proyecto ciclista británico que pilota Dave Brailsford
La malformación del feto dejará de ser un supuesto para abortar
Gallardón dice que convivir con la actual ley de plazos es "éticamente inconcebible"
Publicidad