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el alcalde promete, eso sí, hacerlos de "la forma más beneficiosa posible" si puede
El hachazo a las condiciones laborales de la plantilla municipal permitirá un ahorro de más de siete millones
jaione sanz - Sábado, 21 de Julio de 2012 - Actualizado a las 05:14h
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El alcalde y sus compañeros de partido abandonan la sala de comisiones ante los gritos de protesta de los funcionarios. (Foto: jorge muñoz )
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vitoria. Javier Maroto asegura que en el PP se le conoce por saltarse la disciplina de partido. Y aunque en la oposición municipal ya nadie se cree esa condición de verso suelto, ayer el alcalde vitoriano quiso hacer gala de ella aprovechando la comparecencia extraordinaria que le habían solicitado el PNV, PSE y Bildu para valorar la tijera que conlleva el Real Decreto de Rajoy en las administraciones. "Ni a mí ni a buena parte de la ciudadanía nos gustan los ajustes -no dijo recortes- que se están haciendo", confesó el primer edil. Ahora bien, ¿los pondrá en marcha? La respuesta es sí, aunque aseguró que llevará a cabo las medidas que deban ser aplicadas por ley de la manera "más beneficiosa posible" para los trabajadores y servicios municipales, "dentro del margen" que tenga el Ayuntamiento.
Fue un canto de buena voluntad hacia los funcionarios, cuyos representantes habían entrado en la sala al inicio de la comisión con gritos de protesta forzando a la suspensión del encuentro durante veinte minutos. No obstante, al desgranar las consecuencias de las medidas del Gobierno de España, el alcalde no dudó en resaltar el ahorro que conllevarán para las arcas municipales: más de 7 millones de euros, procedentes de la eliminación este año de la paga extra de Navidad a todos los trabajadores - incluidos concejales, asesores, personal de confianza y eventuales-, los recortes en los complementos por incapacidad temporal, la reducción de los días de vacaciones y la disminución de horas sindicales.
Lo que no supo concretar Maroto es el impacto que conllevará para el Ayuntamiento la subida del IVA. Según dijo, resulta "imposible" hacer una estimación, ya sea positiva o negativa, debido a la coyuntura económica "tan cambiante" y a la propia rebaja que las empresas están aplicando a las obras que adjudica el Consistorio, en algunos casos hasta del 40%. Eso sí, el alcalde quiso dejar claro que si bien no le gustan las medidas de Rajoy "menos me gusta" que Vitoria sea ya el consistorio "más endeudado de Euskadi". Puntilla dedicada al PSE y Lazcoz.
sin paga de navidad
Seis millones de euros
Empecemos por la paga de Navidad. Según Maroto, se consultó con el comité del Ayuntamiento si eliminarla directamente o hacerlo de forma prorrateada, y acabó optándose por la primera opción. Así pues, este año todos los trabajadores se quedarán sin la extra de diciembre. Todos, porque en el Consistorio gasteiztarra "nadie cobra menos de 966 euros". La medida generará un ahorro "de seis millones de euros", que según la ley deberá destinarse a compensar la caída de ingresos o a amortizar deuda, en ningún caso a financiar inversiones. Cualquiera de las dos alternativas es válida. Sólo en el impuesto de construcciones (el ICIO) hay un desfase de siete millones de euros respecto a la cifra de recaudación que se había previsto. Y, por otro lado, el ejecutivo local deberá hacer frente este año a una amortización de 12 millones de euros y de 14 en el próximo ejercicio.
reducción salarial en las bajas
240.000 euros
Ante la obligada reducción de la nómina en las bajas, el alcalde pagará "lo máximo" que permite la ley
Todos los trabajadores perderán la extra de Navidad este año y entre cuatro y once días de vacaciones en 2013
Estar enfermo le saldrá caro al funcionario con Rajoy al frente de España. Eso sí, el alcalde aseguró que ante la obligada reducción de los complementos por incapacidad temporal ha hecho gala del margen del que hablaba "pagando el máximo que permite la ley", con un recorte que es "inferior" al que en su día aplicó el gobierno socialista de Patxi Lazcoz. Por eso desgranó los detalles de la medida, que conllevará un ahorro de 240.000 euros, con la satisfacción de la comparativa. En los tres primeros días de baja el Consistorio abonará el 50% de la nómina (el PSE pagaba el 15%), del cuatro al veinte el 75% (antes era el 60%) y del 21 en adelante el 100% (antes era del 75% entre el 15 y 20 y del 100% a partir del 21). Además, Maroto dijo que habrá "excepciones". Concretamente, cuando haya actividad quirúrgica, hospitalización o enfermedad degenerativa se abonará la totalidad de la nómina.
menos vacaciones
643.000 euros
Menos nómina, menos jornadas de descanso. Los funcionarios tienen 26 días hábiles de vacaciones, siete por antigüedad -no matizó Maroto que sólo para quienes llevan más de quince años en la administración-, dos de asuntos propios y nueve puentes, lo que supone un máximo de 44 jornadas festivas al año. En 2013, sin embargo, se quedarán con 22 hábiles, no tendrán ninguno por antigüedad y dispondrán de tres días máximo de asuntos propios, a la espera de los puentes, lo que significa que la plantilla perderá entre tres y once días de asueto. Para las arcas, el ahorro será de 643.000 euros.
menos horas sindicales
225.000 euros
La puntilla de la ley se la llevan las horas sindicales que disfrutan los representantes de los trabajadores. En la actualidad, según Maroto, hay 28.320 con un coste de 566.000 euros al año. La nueva normativa fija un máximo de 17.000, lo que conllevará un ahorro de 225.000 euros.
menos concejales
2,5 millones de euros
Los ediles que se sitúan a la cola de las listas de sus partidos deberían empezar a hacer méritos para escalar posiciones o buscarse las habichuelas en otra parte. La modificación de la ley de bases de régimen local contempla una reducción del 30% en el número de concejales y se aplicará a partir de la legislatura que comience en 2015. En el caso de Vitoria, conllevará la reducción de diez concejales: de 27 a 17. Extrapolando los resultados de las últimas elecciones, el PP pasaría de 9 a 6 representantes, el PNV y PSE verían reducida su representación de 6 a 4 concejales en ambos casos y Bildu se quedaría sólo con tres. Como resultado de su aplicación, el Ayuntamiento dejará de gastar 2,5 millones de euros por mandato. Una cifra que, según Maroto, merece la pena. A su juicio, hay mucho ciudadano que se pregunta con razón "¿pero qué hacen tantos cobrando un sueldo aquí?".
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