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En la asociación Gorbeia Auokideak, las ideas bullen de la mano de un enorme mapa. Decenas de líneas de colores evidencian el esfuerzo de Carlos Sevillano y sus compañeros por contruir un barrio a imagen y semejanza de los vecinos. "La clave del éxito es que trabajamos en positivo".
Jaione Sanz - Domingo, 23 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 09:24h
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Carlos Sevillano, portavoz de la asociación Gorbeia Auzokideak, en uno de los grandes parques de Lakuabizkarra. (Alex Larretxi)
Vista:
vitoria. ¡Qué afortunados son los vecinos del barrio de Lakua!
¿A qué Lakua se refiere? Porque Lakua es muy grande. ¿Y afortunados? No sé por qué...
Porque el equipo de gobierno está empeñado en hacer de Lakua el segundo centro de Vitoria.
El actual equipo de gobierno quiere muchas cosas. También quería montar una mediocárcel en Lakua... Parece que es una cosa que choca con la idea del segundo centro, ¿no? Este barrio lleva más de catorce años construido, la población está ya asentada, estamos en el segundo baby-boom, pero no ha sido explotado como debería y es la zona donde más alto está el IBI. Más bien, el Ayuntamiento de Vitoria está en deuda.
Y quedan muchos solares vacíos que, por lo que se dice, podrían sucumbir a un proyecto de redensificación como el de Salburua y Zabalgana.
Es importante dejar solares vacíos, para que no ocurra como en Zaramaga, que ha envejecido y no tiene solares ni para hacer un centro de mayores. En muchos solares están comprometidas obras que de aquí a cinco años cambiarán el barrio. Por ejemplo, el colegio de Secundaria. La parcela está cedida a Educación y aún no ha terminado el colegio de Primaria. Esperemos que cuando acaben estas obras, el Gobierno Vasco se ponga las pilas y dé enseguida la autorización. Si no, los chavales, cuando salgan de Primaria, no tendrán colegio en el barrio.
¿Pero qué opina del proyecto de redensificación puesto en marcha?
Ensanche 21 me produce dolor de cabeza con esa idea de hacer la ciudad hacia dentro y quitar los parques. Es cierto que no se puede derrochar más suelo, pero tampoco se pueden quitar las zonas verdes o de equipamientos negociadas como tal hace años. Es casi hasta denunciable por engaño. La gente que compró viviendas libres con ciertas condiciones no se merece que ahora los políticos de turno recalifiquen los terrenos y construyan torres enormes que les hagan sombra.
¿Y si continúa por Lakua?
Hay zonas donde podemos absorber vivienda. Es más, el Gobierno Vasco tiene pensadas más de 200 viviendas para jóvenes en el barrio y las vamos a hacer. Porque hay espacios donde la densidad está más baja, aunque desde la asociación hemos luchado para evitar eso. En el entorno de la calle Pamplona, por ejemplo, decidimos montar dos colegios de 850 niños, así que durante el día hay 1.700 personas más viviendo y moviéndose. Y a eso suma padres, autobuses... A mí me parece bien que en ciertos espacios se cosa el barrio con viviendas, pero hay que escoger las parcelas consultando a los vecinos y llevando a cabo el proceso de forma consensuada. Eso no está pasando en Salburua y Zagalgana. Ensanche 21 está haciendo su juego. Y lo está haciendo mal.
Habla de la importancia de consensuar. ¿El centro cívico Ibaiondo es un gran ejemplo de que la participación ciudadana existe y da frutos?
Ojo, estuvimos cinco años estudiándolo, dos legislaturas con dos equipos de gobierno totalmente distintos. Nos sentamos varias veces con ellos, presentamos nuestras ideas... Para hacer ciudad, hay que ser soñador. Las cosas que se ven fuera, si te gustan, hay que implantarlas en la ciudad. Por eso tenemos el Galeón, los parques con Agorespace, el tranvía... Somos muy raros, será porque los miembros de la junta han viajado, tienen distintas influencias... Y creo que está quedando un barrio majo.
¡Habla como si fuera la asociación vecinal la que han construido este barrio y no el Ayuntamiento!
El Ayuntamiento construye Lakua, pero todos los equipos de gobierno nos han pedido consejo.
¿Por qué esa consideración con Lakua y no con otros barrios?
Quizá es porque siempre trabajamos en positivo. El no por el no no cuadra, y hace que el político se retraiga y con una mayoría simple eche atrás las demandas. Hay que argumentar, y nosotros hemos argumentado mucho. Estamos haciendo el barrio más o menos como lo vamos pintando. Nosotros estudiamos el barrio al detalle sobre el mapa.
Todos los proyectos estratégicos se ubican en Lakua. Empecemos por el Palacio de la Música, Congresos y Exposiciones. ¿Le gusta?
(Resopla). Como proyecto es impresionante, el que ha ganado y el que está en los tribunales, pero hay que medir la rentabilidad del proyecto y el coste. Creo que ahora es inviable. Es cierto que en tiempo de crisis hay que invertir para que cuando se acabe seas el número uno. Pero luego hace falta tener el gestor perfecto para que, cuando esto remonte, sea capaz de traer los contratos a Vitoria y no se los lleven otras ciudades.
Pero si el proyecto del Palacio ya tiene gestor, José Ramón Villar. ¿Acaso insinua que no es bueno?
Eso lo dice usted. El gestor tiene que ser lo suficientemente hábil para traer contratos, que ya tendrían que estar llegando porque las obras empezarán este mismo año.
Lo que le preocupa es... ¿que no se está preparando ya el terreno?
Claro, claro... Tenemos un ejemplo en Artium. Es un museo de la leche pero no es atractivo.
¿El Palacio va a repercutir positivamente en el barrio?
No, lo dudo. Lo que más ha impulsado el barrio es el tranvía. Cuando fue gratis, hubo vitorianos que montaban y venían, y gustó. Pero el Palacio... A ver, desde un punto de vista congresual, y como una manera de tener áreas de negocio internas (como el estudio de grabación), me parece perfecto. Ahora, la capital de Euskadi no tiene un sitio donde albergar a 700 congresistas; es triste, pero cierto. Pero de cara al barrio el Palacio abrirá unas horas al día, por la tarde principalmente, así que no creo que le beneficie. Como mucho, puede que suene más Lakua: Lakua Palacio, Lakua Gobierno Vasco... Pero sonar, nada más. Los funcionarios cogen el autobús a las cinco de la tarde y se marchan a casa.
¿Y Lakua-estación intermodal? El proyecto ya está aquí.
Y me interesa muchísimo. Hay proyectos muy buenos y muy malos de estación de autobuses.
¿Usted conoce los ocho diseños? Porque la ciudadanía no.
Conozco los ocho. Algunos son muy verdes, otros semisoterrados, como el de GLM, consensuado con los vecinos, que da solución a la intermodal y es el que me gusta. Lo que no procede es que se deje hacer el vestíbulo de la estación de tren en el parque de Arriaga. Debe estar al otro lado, en la parcela del colegio Pío Baroja y de la DYA (y que a ésta le hagan buenas instalaciones). Es una forma de revitalizar el barrio, que está envejecido, y conectar con la terminal de bus. En cualquier caso, la estación de autobús debe ser barata en construcción y en mantenimiento y que el edificio no cree un gran impacto.
Se le ha olvidado decir: "y una estación consensuada con los vitorianos".
No lo pongo en duda. Pero si no está sucediendo es porque las partes no se han sentado en una mesa a hablar. Una va con el no por el no, y la otra con el sí por el sí. Deben hacer un intercambio de cromos, argumentar.
El concejal de Urbanismo dijo que lo más probable es que ganara una estación en superficie. ¿Cómo lo ve?
Lo veo triste. Siendo Vitoria la capital de Euskadi, qué menos que tener una estación acorde con el Palacio que se va a construir al lado. Por otro lado, hay una cabezonería política de construir la estación de autobuses antes que la de tren, y es un error. Hay que planificar las dos a la vez, estudiando muy bien por dónde va cada proyecto para conseguir una estación funcional y rentable. Es el caso de la de GLM, que incluye un aparcamiento subterráneo que será muy necesario dentro de unos años. Parte de las plazas podrían servir a los vecinos, y otras para la gente que viene de fuera, para que deje el coche y se traslade al centro en transporte público, en autobús o tranvía.
Mucha gente está preocupada por los problemas de tráfico que generarán las obras del soterramiento de las vías del tren en una zona, la de América Latina, que ya es conflictiva.
Sí. Va a ser un inconveniente para los vecinos y para el transporte que llega a Vitoria. Pero con planificación se pueden evitar los problemas que generarán los cortes de las calles. Hay que establecer vías alternativas. Para empezar, la zona de Asteguieta debe mejorarse porque es un estercolero lleno de baches. Y en nuestro barrio, mi idea es usar los fondos de saco del extremo oeste de Lakuabizkarra, la calle Baiona y Landaberde, romper el jardín o echar plásticos de hormigón encima y que los coches suban por ahí para salir a Ali-Gobeo. Así, tendríamos cuatro carriles: Avenida, Landaberde, Baiona y Antonio Machado, con lo cual absorberíamos bien el tráfico de la ciudad. La ida a Bilbao sería fácil, y habría que permitir un enganche rápido con Donosti y Duque de Wellington. Pero esto hay que hacerlo ya, no cuando empiece la obra.
El Ayuntamiento ha dejado la puerta abierta a la construcción de un túnel subterráneo por Honduras y América Latina, encima de las futuras vías. ¿Una buena noticia para los gasteiztarras?
Eso no es el túnel que se necesita. Es un
error político. Debe ser este-oeste, en la dirección del tren, con la salida a
Bilbao en superficie, y no norte-sur, porque el día que cayera una nevada habría
que cerrarlo. Y, con el frío, se congelaría muchas veces.
Gracias por su comentario
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