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Algunos centros como el de gopegi recurren a prefabricados desde hace siete años
El incremento de la población ha disparado el uso de estas instalaciones que, a juicio de los padres, es desproporcionada
elena arteagoitia - Lunes, 17 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 08:04h
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Un padre camina con su hijo frente a las aulas prefabricadas del colegio Lakuabizkarra, cuyos alumnos esperan la construcción del nuevo centro. (J.F.)
Vista:
Vitoria. Podrían pasar desapercibidas como simples casetas de obra, o edificios anexos al colegio, pero la realidad es que son utilizados como aularios en los que se escolarizan incluso a niños de 2 años. En la actualidad, al menos 400 alumnos reciben las clases en barracones, un tipo de infraestructura pensada para acoger temporalmente actividades escolares mientras se ejecuta una reforma en el centro educativo o se construye uno nuevo.
Sin embargo, la falta de espacio en colegios e institutos como consecuencia del aumento de la población ha obligado a tirar de este tipo de recurso de forma "desproporcionada", a juicio de Denon Eskola, la federación de AMPAs de Álava. En algunos casos, los módulos prefabricados permanecen instalados bastante más tiempo del inicialmente previsto, hasta siete años en Gopegi.
En su escuela, Gorbeia Eskola, la espera de un nuevo colegio se está prolongando, ya que hasta abril de 2011 no terminará su construcción. Mientras tanto se arreglan como pueden, y por eso tienen a sus alumnos divididos hasta en cuatro espacios diferentes: la casa del médico, el antiguo ayuntamiento, el comedor, y unas casetas prefabricadas a las que acuden diariamente 25 niños de entre 2 y 3 años.
La falta de planificación es la razón principal de que en Gopegi, como en otros tantos pueblos, y también en Vitoria, tengan que recurrir a estas instalaciones en vista del incremento de matrículas que están experimentando. Sin ir más lejos, las escolarizaciones en la capital alavesa han aumentado en un 13% desde el año 2000, y se prevé un incremento continuado al menos hasta 2020. Pese a las previsiones, a Educación no le ha dado tiempo a levantar los colegios necesarios para dar respuesta a la demanda y sigue recurriendo a este tipo de módulos, pese a que la actual consejera, Isabel Celaá, en su anterior etapa como responsable del PSE en cuestiones educativas, decía que su existencia en pleno siglo XXI y en una comunidad con recursos económicos, como es el caso de Euskadi, resultaba "injustificable".
En los últimos años, se han abierto cuatro nuevos centros de Primaria en Vitoria: Ibaiondo, Zabalgana, Salburua y Lakuabizkarra. Los alumnos de este último colegio, un total de 278, todavía siguen en los barracones que se construyeron junto a Toki Eder para afrontar en su día la reforma de la ikastola.
Aunque en la capital alavesa hay otros ejemplos de centros que recurren a prefabricados, como Padre Orbiso, no cabe duda de que es en la zona rural donde más se utilizan, ya que buena parte de sus escuelas se han quedado pequeñas, y están a la espera de la necesaria ampliación.
Es el caso del colegio Unamunzaga, en Iruña Oka, donde los barracones anexos al centro acogen desde hace dos años a 16 alumnos de Secundaria, así como un aula de educación especial y la clase de música. La localidad alavesa ha crecido en población y el colegio se ha quedado pequeño. "Estamos pendientes de que nos construyan el gimnasio para poder ubicar también ahí algunas aulas de Primaria", explica su directora.
También a la espera de un nuevo centro están en Murgia, donde 37 alumnos de 11 y 12 años del colegio Virgen de Oro reciben sus clases diariamente en módulos provisionales. Lo mismo ocurre en la escuela infantil Etxaurren, en Respaldiza, o en Dulantzi, donde el aula de 2 años, que acoge actualmente a 14 niños, lleva más de cinco años dando solución al aumento de población en edad escolar que ha experimentado el pueblo los últimos años.
· Lakuabizkarra. A la espera de que se construya la escuela, 278 alumnos reciben clases en su interior.
· Padre Orbiso. Tienen un prefabricado con capacidad para 45 niños.
· Unamunzaga (Iruña Oka). Hay alumnos de Secundaria, así como un aula de educación especial y una clase de música.
· Virgen de Oro (Murgia). Los barracones acogen a 37 niños de 11 y 12 años.
· Gorbeia Eskola (Gopegi). Las casetas escolarizan a los alumnos de Infantil desde hace siete años. Además, el centro está repartido en otros tres edificios hasta que construyan la escuela.
· Dulantzi. El centro acaba de asumir un módulo prefabricado de la escuela infantil, que lleva en pie ya cinco años.
· Etxaurren (Respaldiza). Ahora mismo, los barracones hacen la función de comedor de esta haurreskola porque el número de alumnos ha bajado, pero hasta ahora acogía a niños de corta edad.
Gracias por su comentario
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