Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
El vitoriano Josu Ortubay afrontará en abril un épico ascenso al Everest
Con sólo dos "ochomiles" a sus espaldas, busca hacer cima sin oxígeno ni porteadores
David Ortega - Lunes, 22 de Marzo de 2010 - Actualizado a las 08:16h.
votos
comentarios
compartir (¿qué es esto?)
Josu se saca una fotografía a sí mismo en la cima del Cho Oyu. (J.Ortubay)
Vista:
vitoria. No hay un solo montañero que no sueñe con otear el horizonte desde la cima del Everest. Algunos ocultarán ese deseo amparados en la premisa -no menos incierta por manida- de que la masificación que asola a la montaña más alta del mundo la ha transformado en un parque de atracciones con temperaturas bajo cero. Pero, en el fondo, la espina del macizo del Himalaya es una constante para todo alpinista que un día se verá obligado a extirparse. Hay cimas más peligrosas, otras más técnicas y probablemente más prestigiosas en el mundo del montañismo, pero ninguna posee el halo histórico y atrayente que fluye por los nevados caminos del Everest.
Allí donde yacen los cuerpos de los míticos Irvine y Mallory -pioneros en una ascensión que a día de hoy aún permanece rodeada de fascinantes incógnitas- es donde un aguerrido vitoriano, un "librero en excedencia" como él mismo se define, intentará cumplir un sueño largamente ansiado: ascender al punto más alto de la Tierra de la forma más pura posible, sin oxígeno, sin porteadores de altura y por la cara norte. Ésa es la apasionante aventura en la que ha decidido embarcarse Josu Ortubay. Un método que los grandes alpinistas, aquellos que cuentan con una dedicación completa -y una suculenta inyección económica- para preparar sus hazañas quizá consideren estimable, aunque perfectamente asequible. Pero Josu, sin ser un recién llegado a la montaña, no es uno de ellos. Con sólo dos ochomiles a sus espaldas -Cho Oyu en 2006 y Makalu en 2008- este antiguo propietario de la conocida librería vitoriana Zuloa afronta en el Everest el que será el mayor reto de su vida. Lo hará junto a dos expedicionarios más, Pedro García y Alfredo García -sin parentesco a pesar del apellido común- en la que será su primera ascensión conjunta.
Josu ha dedicado un largo tiempo a preparar e idear una aventura en la que le acompañará DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA. En cuanto ponga rumbo a Katmandú el próximo 31 de marzo, no habrá vuelta atrás para este vecino de la capital alavesa. Las cartas estarán definitivamente sobre la mesa. Una mesa mortal para muchos de los que osan jugar en ella, sobre todo si -como es su caso- los jugadores depositan todas su opciones de triunfo en la experiencia y la suerte, jugando con cartas sin marcar.
Dispuesto a poner a prueba su cuerpo y su mente, el montañero alavés realizará su ascensión a los 8.850 metros del pico de la cordillera del Himalaya por la cara Norte, sin oxígeno ni porteadores de altura. En esencia, todo lo contrario al método que utilizan la vorágine de personas que se desplazan en masa al Everest de forma habitual para, ayudados por la respiración artificial y los sherpas cargados hasta la extenuación con el equipo, tomarse muchas fotografías con las que vanagloriarse junto a sus allegados de haber coronado el techo del mundo. Un alpinismo irreal, se mire por donde se mire, que ha provocado la mala fama de la que para muchos goza actualmente este ochomil.
"Esto es como un maratón, para valorarlo hay que preguntar en cuánto tiempo se ha hecho, o si ha sido corriendo o andando. Yo voy a intentar correr un maratón, pero sin ánimo de batir ninguna marca mundial", explica Josu Ortubay antes de matizar que "para ir allí con una máscara de oxígeno" prefiere dedicarse "a bucear. No quiero colarme por la puerta de atrás cuando saquen la basura, quiero hacerlo por la puerta grande, cumpliendo mi sueño tal y como lo he soñado", incide.
cima en el mes de mayo Y es que, a pesar del overbooking que sufre el Sagarmatha (nombre nepalí con el que se conoce al Everest y cuyo significado literal es frente del cielo), sólo el 30% de los intentos de ascensión culmina con éxito, independientemente del estilo con el que se acometa, y únicamente un 7,5% de los mismos se ha realizado sin utilizar oxígeno. La expedición iniciará el asalto a su gran sueño a partir del 15 de abril, fecha en la que llegarán al campo base. Antes, aterrizarán en Katmandú el próximo 1 de abril, y dedicarán al menos dos semanas a aclimatarse antes de caminar su primer paso hacia la cima. En principio, prevé coronar el Everest entre el diez y el veinte de mayo, siempre y cuando la fortuna y las condiciones climatológicas estén de su lado. Hasta entonces, Josu apura sus últimos días en Vitoria con la tensión inherente a un reto tan gigantesco como el que se ha planteado, confiado en que, dentro de unas semanas, su espera se verá recompensada.

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
El Barça sufre más de lo previsto ante el Ademar
El Barça sufre más de lo previsto ante el Ademar
El vitoriano Iker Romero, con 13 goles, lideró la victoria
Tadese bate el récord del mundo de la media maratón en Lisboa
El Atenea pierde en casa por la mínima y el Aretxabaleta a domicilio
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La prensa considera a Leo Messi "Dios del fútbol" y la reencarnación Maradona
Ha firmado nueve de los últimos diez tantos del Barça
Francia confirma que los presuntos etarras son bomberos catalanes
Se encontraban en el departamento de Seine et Marne para hacer actividades de escalada
La cirugía cardiaca podría concentrarse en un territorio
Las palabras del consejero chocan con el anuncio de Basagoiti de que los enfermos del corazón iban a poder operarse en Álava a partir de enero de 2010. Mañana se conocerá la reordenación hospitalaria en Gasteiz, que incluirá nuevas infraestructuras junto a Txagorritxu
Internautas inician "acciones de presión" contra la 'Ley Sinde'
Han mandado una carta a los ministros de cultura europeos
Nieve y hielo convierten la N-I en una ratonera
Las carreteras alavesas vivieron su jornada más negra con colapsos en la N-I, AP-68, N-622 y N-240