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por Hector Iglesias, * Investigador - Miércoles, 27 de Enero de 2010 - Actualizado a las 08:06h
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Pierre-Yves Lambert escribe en DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA el pasado jueves 21, a propósito de mi artículo sobre Veleia publicado el 27 de diciembre, que no cito con exactitud su respuesta. No tengo, en efecto, por costumbre citar públicamente -como la mayoría de los investigadores dicho sea de paso; Lambert incluido, y no pienso que este investigador pueda desmentirme sobre este supuesto- la totalidad y el contenido exacto de mis intercambios epistolares, correspondencia que tengo regularmente con varios investigadores, y que son muchos. Pero dadas las circunstancias, me encuentro en la obligación de citar la respuesta exacta que este mismo Pierre-Yves Lambert me comunicó por escrito sobre mi hipótesis de un juego escolar con inscripciones célticas tardías, un autor de reputación internacional que, por cierto, nunca me hubiese respondido por escrito (y además largo y tendido, conservo aquí su e-mail) si este tema veleyense no le hubiese parecido ser algo verdaderamente serio: "Bien que l"hypothèse d"un jeu d"enfants, comme celui que vous supposez, soit tout à fait plausible (...) je ne vois pas de mot celtique qui soit comparable de façon certaine. (...)", fechado el pasado 6 de noviembre; o sea en español: "aunque la hipótesis de un juego de niños, como la que usted supone, es del todo plausible (...) no veo palabra celta que sea comparable con certeza (...)". Primera conclusión: uno de los más grandes especialistas actuales al nivel mundial de las lenguas célticas me escribe que la "hipótesis de un juego de niños", como la que yo supongo, "es del todo plausible". Pensar, decir y escribir, como lo han hecho algunos, casi siempre bajo el anonimato, que la hipótesis de un juego escolar para niños es/sería disparatada resulta pues inexacto. Y la autoridad de Lambert ahí está como mejor argumento. Añade, prudente: "no veo palabra celta que sea comparable con certeza (...)".
Segunda conclusión: esta frase de Lambert no significa en ningún caso que mi explicación sea imposible o errónea y que no estemos realmente en presencia de palabras celtas. Lo único que dice es que él no las ve "con certeza". Pues ni yo tampoco ni nadie, que yo sepa, las ve "con certeza", puesto que aquí estamos únicamente hablando de una simple hipótesis hecha en el marco de una investigación científica. A esta manera de actuar se le llama en efecto investigación científica pura. La frase de Lambert es por consiguiente únicamente fruto de la prudencia científica más elemental, prudencia absolutamente corriente y normal en Francia y al parecer totalmente desconocida para muchos en el País Vasco y en España.
Recordemos, en efecto, que Joaquín Gorrochategui y otros afirman, de manera categórica, que se trata ¡del nombre irlandés moderno Deirdre! Es decir, celta... O sea que cuando conviene la palabra es celta y demuestra falsificación, pero cuando no conviene -esto es, cuando ya no muestra intención de falsificar- pues ya no puede ser celta.
A la prudencia de Lambert hay que añadir un estilo lingüístico muy característico del mundo de la investigación en Francia (por ejemplo, el libro La langue gauloise del mismo Lambert está repleto de dicho estilo francés). El uso de la lengua francesa (muy elaborado, complejo, sofisticado, ampuloso y hasta a menudo rimbombante y retumbante) conlleva siempre el principio de que en dicha lengua siempre hay que andarse con muchas finuras. A un hispanoparlante dicha mentalidad francesa le podrá resultar bastante rara y hasta pesada. Pero así es y siempre ha sido así.
Volvamos al asunto. Entonces sí puede perfectamente tratarse de un juego escolar, como lo admite el propio Lambert al ver la fotografía que le envié (fotografía de la pieza), y si las palabras riamo dalia deidre que aparecen en ese presunto juego escolar para niños no fueran variantes célticas tardías de las palabras celtas muy conocidas irl. riam (< *preimo-), alla/alliola (= nombre lat. secunda, al parecer dalia en Veleia, con "d" probablemente analógica) y v. irl. treide (> *teidre/deidre en Veleia) que se traducen por primero, segundo y tercero, ¿de qué podría/puede tratarse entonces? Los que protestan, casi siempre escondiéndose detrás del anonimato, no nos lo dicen.
Por otra parte, escribir, como lo hace Pierre-Yves Lambert, que el contexto arqueológico veleyense es desconocido o incierto resulta inexacto. Lambert añade: "Pero además le pedí [a Iglesias] informaciones más precisas sobre el contexto arqueológico". Exacto. Ahora bien, se le olvida añadir que toda la información solicitada se le proporcionó por mi parte y de inmediato a este investigador. Y en ningún momento ha puesto en duda la validez de la información que le proporcioné sobre el tema.
Gracias por su comentario
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