Saltar al Contenido

Los montes de Álava

Miércoles, 25 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 08:10h

otoño es la estación de las hojas floridas. Variados colores revisten la abundante vegetación arbórea que nos rodea. Tiempo de maduración y plenitud, cuando predomina el llamativo color del oro, que se ha ido elaborando a través de largos días. Nuestros bosques son un gigantesco jardín de madurez; expresiva representación de la rica variedad del arbolado que los cubre y enaltece.

Desde tiempo inmemorial, y ya documentado por lo menos desde el siglo XIV el bosque en Álava ha sido cuidadosamente atendido, como algo importante y necesario para el equilibrio de la naturaleza y para conseguir, sin destrozar, la riqueza que nos regala con su exuberante vegetación. Y han sido los pueblos de nuestra geografía, con sus Concejos y sus Juntas Administrativas, bajo la supervisión de nuestra Diputación Foral, los que, como propietarios, se han preocupado de sus montes y de la vida que regalan; con la denominación de origen autóctonos. Una administración con label al natural y sin trampa, al descubierto. Los pueblos no sólo se saben dueños y propietarios de sus montes y bosques, sino también responsables de su explotación y cuidado. Y es muy conveniente que por derecho y por corresponsabilidad, no se atropelle esta su propiedad.

Hoy asistimos a un cruce de intereses económicos y políticos, que nos proponen crear riqueza, dominando y domesticando la sociedad agrícola y ganadera, no industrial. Aquí cabe muy bien decir: Lo que no amas ni lo toques, porque lo hieres, lo maltratas.

Los montes en Álava no son un reducto privilegiado para vivir o para la explotación irreverente de gente o empresas invasoras; sino el alegre lenguaje de la naturaleza, con sus encantos, su utilidad reguladora, y también su riqueza. Los pueblos propietarios deben tener la última palabra sin dejarse asustar ni engañar por las diferentes presiones halagadoras o despectivas. La democracia además de rechazar los poderes absolutos del más fuerte, debe revestirse de humanidad y no atropellar los derechos de las personas y de las entidades menores, como a veces se llama a los pequeños pueblos. Ellos tienen sus propiedades y sus derechos.

En nuestro caso es una secuencia histórica que ha sido avalada hasta el día de hoy.

T. Maiz Alday

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

  • Avda. Gasteiz 22 bis 1ª Oficina 13 Vitoria - Gasteiz
  • Tel 945 163 100, Fax Administración 945 154 344, Fax Redacción 945 154 346

  • Oficina Comercial: Calle Portal del Rey 24 (Esquina calle Paz), Tel 945 201000, oficinacomercial@noticiasdealava.com