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Aseguró que no eran los Presupuestos que haría el PP, pero Antonio Basagoiti muestra su orgullo por influir en unas Cuentas en las que también valora la postura "responsable" del PNV. No se aleja de los focos y su nuevo reto pasa por imponer su estilo en las urnas en 2011.
alberto abaitua - Domingo, 8 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 11:37h
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El presidente del PP vasco posa sonriente en la sede de su partido en la capital vizcaína (R. ZARRABEITIA)
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bilbao. Sus asesores niegan que la presencia de la camiseta del Baskonia en un destacado lugar del despacho bilbaíno de Antonio Basagoiti guarde relación con la llamada de este diario para conocer las impresiones del presidente del PP vasco sobre la actualidad política. El símbolo forma parte de la apuesta popular por sumar el Buesa Arena y Anoeta al saco inversor que San Mamés encabeza en sus previsiones ligadas a las infraestructuras deportivas. Aclarada la duda, el líder conservador asume su estrategia mediática como herramienta para sacar a la luz el trabajo ligado a su condición de pilar básico del Gobierno Vasco y proyecta sus intenciones de cara a la cita con las urnas de 2011.
Tras el acuerdo presupuestario a tres bandas, usted comentó que el entendimiento del PNV con el PSE obedecía al acuerdo previo que su partido había alcanzado con el lehendakari. ¿Temió que la formación jeltzale eclipsara su condición de socio preferente?
No, porque antes habíamos hablado con el PSE. Las conversaciones con el PNV se produjeron después de hablar con el PSE y con el lehendakari López sobre cuál iba a ser el papel de cada uno. El triángulo presupuestario vasco tiene una cosa positiva: va a haber cuentas en todas las instituciones vascas y éstas no son incompatibles con el cambio que pactamos entre las dos formaciones políticas. Por lo tanto, más allá de lo que pueda parecer, sabíamos todo desde el principio.
¿Cómo valora la abstención en la votación de los Presupuestos vascos anunciada por el PNV?
Es positiva, porque es una muestra de responsabilidad en un momento complicado. Y también nos indica que el país está tranquilo, que hay diálogo político, que no hay formaciones que se van al monte, y que en el aspecto económico institucional las cosas van bastante bien.
¿Su reunión pública con el lehendakari para pactar las Cuentas fue una exigencia del PP?
No. La exigencia del PP fue que se fuese por una línea política concreta. Entre los dos valoramos que antes de que el PSE y el PNV se hicieran la foto nos la hiciéramos los que estamos sustentando el Gobierno, pero no fue una exigencia por ninguna de las dos partes, fue algo natural, de la misma manera que tuve una reunión presupuestaria con el lehendakari la última semana de agosto o para el plan extraordinario de las medidas anticrisis. No fue ninguna obligación, pero sí reconozco que quise ir delante en la foto con López para demostrar quién dirige el país y quién le ayuda aunque no lo dirija.
¿No temían alimentar las teorías que presentan un Gobierno basado en las fotos más que en las acciones?
Si sólo fuese la foto, sí, pero había trabajo detrás. El trabajo es el de bastantes horas de negociaciones con ellos. Y lo que hacíamos López y yo era sellar ese acuerdo. Por lo tanto, no es un brindis al sol. En un momento político en el que el PNV nos acusa de dirigir el Gobierno Vasco, esa foto es la demostración de la nueva mayoría política y de las decisiones que se han tomado de cara al Presupuesto.
En su intervención posterior a ese encuentro, dejó claro que a pesar de su apoyo los Presupuestos no eran los del PP. ¿Qué es lo que menos le convence del proyecto de Cuentas?
Yo habría ido con más claridad hacia el ahorro, hacia la austeridad; habría dado una vuelta más al tema de los cargos de libre designación, habría dado una vuelta más a las sociedades públicas que no tienen una utilidad muy clara, y habría limitado un poco más la deuda. Pero nunca se puede todo. No son los Presupuestos del PP al 100%, aunque reconozco criterios económicos decentes, como que la deuda no es la que quería el Gobierno, como que hay más austeridad de la que planteaba el Gobierno; o criterios políticos, como un enfoque diferente a las embajadas que planteaba Ibarretxe, o el hecho de que no haya un céntimo para las formaciones del entorno de ETA.
Entremos en harina con iniciativas concretas. ¿Coincide en que el refuerzo en medidas de seguridad de Interior debe estar ligado a una mayor privatización?
A mí lo que me importa es que haya la seguridad necesaria en Euskadi y me importa menos quién la haga. Estoy más en el fondo que en la forma. Es bueno que se destinen los recursos públicos para la seguridad ciudadana y que las personas que tienen que ser protegidas por la amenaza terrorista, sean del color que sean, cuenten con ella.
¿El nuevo San Mamés es un proyecto de país?
Creo sí, lo digo sinceramente. Es un proyecto que puede servir para colocar a Euskadi en una posición de recibir eventos de tipo cultural o social que ahora no tiene. No hay nada con la capacidad de San Mamés en esta comunidad autónoma y por eso, y unido a que además de ser señal de país puede servir para dinamizar el sector servicios de Bilbao, creo que es un proyecto que es mucho más importante que exclusivamente el fútbol o el Athletic. Y yo soy de los que creen que a través del deporte o de la cultura se puede conseguir que la sociedad avance. Por eso también hemos defendido a capa y espada la ampliación del Buesa Arena o la reforma de Anoeta, en el sentido de que infraestructuras deportivas de primer orden puedan ejercer de tractor cultural y social.
¿Las obras del Tren de Alta Velocidad aceleran o desaceleran?
En el TAV se pone dinero a menos ritmo del que ponía Ibarretxe, pero eso no quiere decir que se vaya a desacelerar. Ibarretxe ponía dinero pero luego no ejecutaba. A mí lo que me gustaría es que todo lo que se ponga se gaste. Ibarretxe dejó el Gobierno con una ejecución del 4% en alta velocidad.
Concede un aprobado a López tras seis meses en Ajuria Enea, aunque echa de menos mayor liderazgo. ¿En qué aspectos?
Este Gobierno ha sido determinante y positivo en la política de Interior, pero no ha sido líder en lo demás. Ha ido al trantrán en la economía, en la sanidad, en el tema del "Alakrana"... Por tanto, yo quiero que este Gobierno esté al frente de todas las cuestiones que afectan a la sociedad vasca. Y es ahí donde le ha faltado, ha sido un poco remolón ante los grandes problemas del país.
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, afirma que el PP manda en la sombra en el Gobierno y pone como último ejemplo la anunciada reforma educativa.
Estoy oyendo de todo: que si manda el PP, que si el PSE nos toma el pelo, que es lo contrario, que no pintamos nada, que pintamos todo. Al final nada es verdad y todo es verdad, hay un término medio. Estamos influyendo en la política de López, porque para eso le hemos respaldado, aunque no tanto como quisiéramos.
Hace seis meses me comentó que el año podría acabar con Presupuestos vascos y sin cambio en Álava, aunque no fuese éste su "escenario ideal". El augurio se va a cumplir. ¿Está satisfecho?
Estoy satisfecho porque hay un cambio claro: mayor libertad y menor implicación de los que defienden la violencia. Eso es fundamental y sé que hay votantes que no son nuestros ni del PSOE y saben que hay que parar los pies a Batasuna. Apuntan cosas positivas los cambios en Educación o la normalidad que existe en el País Vasco, que antes era un continuo lío. Estoy satisfecho con todo eso pero faltan muchas cosas. En el tema de Álava, no estoy satisfecho, pero no voy a estar llorando por las esquinas. Mi objetivo es ganar las próximas elecciones y gobernar en la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria.
Se han cerrado en banda a hablar de pactos postelectorales, a pesar de que las ejecutivas ya tienen la vista puesta en los comicios de 2011.
De eso no hay nada. Es verdad que hemos oído insinuaciones, hemos visto la ponencia política del PSE que hablaba de pactos con el PP, pero yo no estoy en eso y no me interesa. Estoy en que el PP tenga unos resultados electorales excelentes y luego ya se verá, porque una cosa es que apoye un gobierno del cambio y otra cosa es que seamos una comparsa del PSE.
Viendo esta sintonía, ¿no sería lógico pensar que en las instituciones donde ganen PP o PSE existirán apoyos mutuos para gobernar?
En los ayuntamientos, y yo he sido concejal muchos años, hay claves que son diferentes. Igual es mejor para la ciudadanía de un territorio o de un pueblo que gobierne una fórmula mucho más rigurosa con la economía, con PNV y PP, a que gobiernen otros. Por lo tanto, todo está abierto. No creo que un acuerdo con el PSE tenga que darse en todas partes, ya veremos lo que aportan los ciudadanos.
¿Cómo va su tarea "vigilante" para que López no vacíe de contenido el Concierto Económico con las transferencias pendientes?
Todavía queda que el señor López y el Gobierno den muchas explicaciones de la transferencia de las políticas activas de empleo. Cuando estén los papeles encima de la mesa, porque sólo conocemos voluntades positivas, opinaré. Si nos hemos marcado como objetivo prestigiar el Estatuto y la Constitución, tenemos que ser rigurosos con estas normas. Y voy a pelearme con quien haga falta y voy a defender en Madrid y Vitoria el que las cosas se hagan con respeto a estas normas.
En el caso de las políticas activas de empleo, la fecha la conocemos pero falta saber la cuantificación. ¿Maneja alguna cifra?
Falta el cómo y dentro de eso la cuantificación. Me parecen bien los mensajes de que por fin se desbloquee un problema antiguo, pero hace falta concretar y saber los dineros. Pero yo no hablo de cifras, sino de cómo se computa: si es como una transferencia general, al igual que en el resto de las comunidades, o si se hace vía Cupo.
El PP ha solicitado 14 comparecencias en el Congreso que el PNV achaca al deseo de su partido de retrasar el refuerzo de las normas fiscales vascas. ¿Se aleja esta medida de su estrategia por convencer a los compañeros de formación tras el fracaso en la toma en consideración?
Salió mal el aperitivo, pero la hora de la verdad llegará cuando se vote la aprobación definitiva en el Congreso. El PP quiere demostrar que esto es una cosa normal, relacionada con el Estatuto y la Constitución, y por eso se piden las 14 comparecencias. Si se hace porque se lo exijo a Zapatero o porque necesito que el PNV me apoye las Cuentas, La Rioja lo puede entender mal, Castilla y León lo puede entender mal y la opinión pública lo puede entender regular. Y yo lo que quiero es que la gente sepa de lo que estamos hablando y, de momento, la gente no tiene ni idea.
El PNV augura un corto recorrido al "polo soberanista". ¿Comparte el diagnóstico?
Que le pregunten a Egibar, que es el que está metido en esas cosas, o a Gerenabarrena. Creo que es pasado intentar construir una Euskadi contra otra Euskadi. Y el futuro es que nos podamos entender y que cada uno plantee lo que quiere siempre que no se vaya de la mano de los de la violencia.
¿Algo ha cambiado en la izquierda abertzale?
No, porque al final en ETA siempre mandan los mismos. Llevamos mucho años aquí y todos nos conocemos. Siempre que ETA pasa por alguna dificultad coloca a Otegi con cara de bueno, pero el ser humano puede tropezar dos veces en la misma piedra pero no seis o siete. Que demuestren con hechos lo que quieren, pero me parece que estos son incapaces de separarse de la banda terrorista.
Gracias por su comentario
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