Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por josé maría castillo, * Teólogo, por Miguel sánchez-ostiz - Martes, 3 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 08:42h
votos
comentarios
y espero que la última sea de celebración del fin de una pesadilla. Hace más seis años y medio que a los encausados en el caso Egunkaria les dura el calvario de vivir pendientes de un hilo judicial lo suficientemente sólido, en este caso concreto al menos, como para que no se haya roto pese a las peticiones de archivo de las actuaciones por parte del ministerio fiscal y de las defensas. Son personas que viven bajo la amenaza de ser condenadas a largas penas de cárcel acusadas de pertenencia a ETA.
Es decir, que a estas alturas ese caso se sostiene sólo por la acusación popular ejercida por Dignidad y Justicia y la Asociación de Víctimas del Terrorismo, y hasta han sido archivadas las denuncias por malos tratos y torturas que se cursaron tras las detenciones.
Seis años y medio es tiempo más que suficiente para que las cosas se diluyan y también para que se enreden, como se han enredado en este caso, sobre todo si falta solidez en las pruebas en las que se basa la acusación, y aquí es palmario que falta, habida cuenta de la retirada de la acusación por parte del fiscal, al margen de que haya habido irregularidades en el procedimiento que han dado lugar a la nulidad de actuaciones.
Estimo que no es justo mantener, por una cuestión política, exclusivamente política, a unas personas acusadas de delitos graves en la incertidumbre de enfrentarse a penas de entre 12 y 14 años de cárcel. El estado de derecho enseña aquí su peor cara, que la tiene. Las declaraciones que hizo el portavoz del PP, Acebes, al tiempo de la retirada de la acusación por parte del fiscal, son prueba suficiente de esa intencionalidad política.
Los testimonios de las personas encausadas, que muchos hemos tenido oportunidad de escuchar, no dejan lugar a dudas de lo sucedido al tiempo de su detención y del calvario que siguen viviendo.
Por otra parte, las personas encausadas han sido ya castigadas a estas alturas suficientemente y por un delito que no han cometido. El estar pendiente de un proceso de cuyo resultado pueden derivarse duras penas de cárcel, el linchamiento social y mediático padecido que se guarda en las hemerotecas, el haber servido de leña al fuego de tertulianos sin escrúpulos, es ya suficiente condena, injusta insisto.
Una situación que ni ha suscitado ni suscita mayores comentarios por parte de los paladines habituales de la democracia y la libertad, a los que el cierre de diario Egunkaria les importa un comino, pero que con seguridad hubiesen puesto el grito en el cielo de haber sido otro el periódico clausurado y otras las personas procesadas. No se trata de exigir cuentas a nadie ni de reprochar nada (por un elemental respeto a la libertad de conciencia ajena), sino de constatar una realidad que habla de una sociedad dividida en facciones enemigas. El sistema de libertades depende de quién las ejercite y la verdad de las cosas del ruido mediático que se haga sobre ellas.
Fue noticia, y bomba además, el cierre del diario Egunkaria, en febrero de 2003, y las acusaciones de pertenencia a ETA de miembros de su directiva y consejo editorial, pero no fue ni lo es, o muy poco, la retirada de la acusación por parte del fiscal. Son muchos los medios de comunicación que hablaron y han silenciado ese estado poco claro del procedimiento que hace pensar en la exculpación total. Eso lo dice todo y se comenta solo.
Estoy persuadido de que este asunto tiene un fondo político que va mucho más allá de la acusación de pertenencia a ETA; un fondo oscuro y poco honorable en un estado de derecho: si se trata de causar daño al adversario/enemigo político, cualquier medio es válido, hasta la utilización torticera de la ley, sobre todo ésta. No basta con decir Hablarán los tribunales después de haberlos azuzado, como quien hace una apuesta y espera que el resultado le sea favorable. Hasta ahora, en el caso Egunkaria, se han producido unos daños, personales y materiales, que me temo sean irreparables, y eso deja en entredicho un sistema legal que, gracias al procedimiento penal que puede poner en marcha, produce indefensión efectiva.
cada día veo con más claridad que una de las cosas más difíciles y arriesgadas que hay en la vida es la libertad de pensar. Pensar sin miedo, teniendo el coraje de soltar las amarras y las seguridades que nos proporcionan las autoridades doctrinales, con sus verdades incuestionables, sus dogmas, obediencias y absolutos, por muy absolutos que nos digan que son.
No es mi intención fundar la asociación de relativistas sin fronteras. Lo que quiero dejar claro es que la condición indispensable para que haya progreso, en todas las ciencias, en los saberes más diversos, incluidos los saberes religiosos, para dejar de ser meros repetidores de lo que otros dijeron en el pasado, la conditio sine que non es superar el miedo a pensar lo que quizás nadie antes se atrevió a pensar.
El día que Copérnico tuvo la audacia de pensar que, a lo mejor, no era el sol el que daba vueltas alrededor de la tierra, sino que la cosa era al revés, empezó a ser viable que, unos años más tarde, Galileo planteara ese mismo asunto, no ya como una mera hipótesis, sino como la tesis que revolucionó la ciencia (y sus seguridades) para siempre. Desde que en 1962 Thomas Kuhn publicó La estructura de las revoluciones científicas, quedó claro que la ciencia no avanza por mera acumulación de datos y de información. Avanza cuando un paradigma que hasta un momento dado se ha considerado válido, deja de serlo. A partir de ese momento, un nuevo paradigma sustituye al anterior. Pero, es claro para que esto ocurra es enteramente necesario que haya personas que se atreven a poner en cuestión lo que quizá durante siglos se ha dado como seguro.
Si esto ha sido así quizás toda la vida, ahora nos encontramos en una situación nueva que puede resultar tan prometedora como destructiva. La nueva revolución científica y tecnológica que entraña la informática representa un avance que pocos podían imaginar. Y sin embargo, eso también es un peligro. Internet nos proporciona arsenales de datos y de información que nadie puede abarcar. Pero tan cierto como eso es que dispensa a mucha gente de pensar. Es más fácil cortar y pegar. O sea, resulta más sencillo y más cómodo hacer propio y repetir lo que otros han pensado. Por eso, entre otras cosas, el mundo entero se va cubriendo con ese inmenso manto oscuro al que ahora llaman pensamiento único.
Todos nos creemos ingenuamente libres, cuando en realidad es ahora cuando estamos más controlados que nunca. Nos han metido en la cabeza que, en economía, no hay otra salida que restablecer y mejorar el sistema capitalista. Nos han convencido de que, en política, el Estado de Derecho se edifica sobre la democracia representativa, que de hecho consiste en que cada cuatro años depositamos nuestra libertad de decidir en manos de los intereses de un partido político al que defendemos con uñas y dientes. Y para rematar la faena, nos han dicho, por activa y por pasiva, que quienes van diciendo por ahí que otro mundo es posible son gente peligrosa y utópica que, más tarde o más temprano, terminan siendo los anti-sistema a los que hay que mirar con recelo o desprecio.
Y mientras tanto, la religión -con la cabeza mirando hacia atrás, insistiendo ante sus fieles en el peligro del pecado y el secularismo- no tiene otra ocurrencia que someter el pensamiento a los guardianes de la tradición. Porque sólo ellos tienen acceso al significado exacto de los textos, que nos dan, ya pensado, lo que tenemos que pensar. Y todo esto, en nombre de un Dios, que, para mantener intacta su excelsa dignidad, necesita fieles sumisos que renuncien a pensar.
Las personas encausadas han sido ya castigadas a estas alturas suficientemente y por un delito que no han cometido
El sistema de libertades depende de quién las ejercite y la verdad de las cosas del ruido mediático que se haga
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
La Policía pide la difusión de un vídeo de Madeleine McCann
Los detectives confían en que la filmación, que muestra imágenes de cómo se vería ahora la niña británica sea divulgada a través de blogs, correos electrónicos y redes sociales
La Camorra napolitana ajusta cuentas a plena luz del día
La Fiscalía de Nápoles difunde el vídeo para pedir colaboración en la búsqueda del asesino
El paro subió en 2.195 personas en octubre en Euskadi, hasta los 125.589
En comparación con octubre de 2008 el paro ha subido en 37.752 parados, un 42,98% más
Publicidad